Se permiten chicas

Capítulo 8 – Se permiten chicas (Girls Allowed)

Tom: No me di cuenta, incluso en aquel entonces, que había habido un patrón en mi vida. Pasaba por fases de creatividad extrema y entusiasmo, fases donde todo parecía posible y nada estaba fuera de mi alcance. Pero por cada alto, había un bajo. Experimentaba una depresión tan intensa que no podía emocionare por nada. Me volvía intolerable. Nadie podía hacer nada bien, incluyéndome. Durante nuestro tiempo en New Orleans, Giovanna y yo tuvimos problemas. Ha sido el momento más difícil que ha pasado nuestra relación y es increíble que lográramos superar esos problemas. Aunque en retrospectiva, puedo ver que marcó el principio de uno de mis períodos de depresión.

Todo debería haber sido genial. Tenía el mejor trabajo en el mundo. Estaba haciendo lo que quería hacer, y mis compañeros eran los tres tipos más increíbles que podía desear. Más que nada, la casa de la banda – esa increíble y súper genial mansión de cinco habitaciones – habría sido el sueño de cualquier chico, y por un tiempo lo fue. Por un tiempo, cuando todo era nuevo, no había nada que ninguno de nosotros quisiera más que estar en casa, todos juntos. Aunque gradualmente, eso cambió. No ayudó el que tratáramos esa casa tan mal como pudiera ser tratada. Para el final de nuestro primer año no había modo de escapar: el lugar era asqueroso.

Dougie: Destruimos esa casa. Solíamos patinar por todos lados, las paredes blancas pronto se hicieron grises por las huellas de nuestras manos. Una noche inventamos un juego llamado ‘captura la caja de pizza’. Se trataba de convertir la casa en un curso de asalto moviendo todos los muebles, prendiendo y apagando las luces y dividiéndonos en dos equipos. El equipo ganador era el que llegaba la caja de pizza primero, pero para dificultar las cosas un poco, nos armamos con pistolas de pintura. Probablemente no es muy difícil imaginar el estado de lugar después de eso. Nunca tirábamos nada, así que la casa estaba llena con cajas de todo lo que comprábamos. Más que nada nunca limpiábamos, nunca lavábamos, ni siquiera sacábamos nuestra basura. El cuarto de lavado era un mar de cajas de pizzas llenándose de moho desde el primer día en que nos mudamos. Fletch vino un día y estaba tan conmocionado por el estado del lugar que organizó que alguien viniera a recoger nuestra basura y a limpiar el lugar. Descubrieron que nuestros botes de basura tenían cucarachas y gusanos vivos. Lindo.

Danny: Aquí entra Darrotta, nuestra ama de llaves de toda la vida. Ella mantenía el lugar en orden, llenaba el refrigerador con la comida que nos gustaba, y nos cocinaba comidas que se podían recalentar cuando llegábamos a casa. Salvó el día en tantas maneras – al menos el lugar se volvió habitable de nuevo. Pobre Darrotta. Algunas veces llegaba a la casa para encontrar sus comidas preparadas inmaculadamente sin tocar, y a un lado una pila de cajas vacías de pizza. Pero eso no parecía desanimarla.

Tom: Comíamos mucha comida chatarra. Pizza cada noche, hamburguesas en la comida, frituras cada mañana. Por supuesto, al principio era asombroso, sin padres que te dijeran qué comer, ni metiendo frutas y verduras en tu garganta. Pero no tomó mucho tiempo para que mi dieta se notara. Durante ese primer año en la casa de la banda subí 15 kilos. Los otros comían lo mismo, pero no parecía afectarles como a mí. Pronto, me convertí en el gordo de la banda. No ayudó mucho a mi autoestima. En New Orleans, estábamos bromeando cuando Dougie logró tomar una foto de mí desnudo en su teléfono. Cuando la vi me sorprendí. Parecía un gorila afeitado. Era horrible, y por supuesto mi peso no pasó sin ser notado. Muy pronto llegaron los comentarios sarcásticos de la prensa, y estaba de acuerdo con ellos. Mi humor fue de mal a peor. De gris a negro. Y ese humor negro tuvo efecto en nuestro segundo álbum, Wonderland. Aunque no fue la única cosa que hizo que Wonderland fuera muy distinto a Room On The Third Floor.

Danny: La gente nos decía boy band. Bueno, éramos chicos [boys] y estábamos en una banda [band], pero nos veíamos a nosotros mismos como algo más que eso. No habíamos conseguido un contrato por ser niños bonitos y bailar; no nos habían contratado para sentarnos en una fila de bancos cantando en voz baja; conseguimos un contrato porque podíamos escribir nuestras propias canciones y podíamos tocarlas bien. Como resultado, aún al principio, la disquera nos escuchaba más de lo que escuchan a la mayoría de las bandas. Generalmente, a una boy band les dan sus canciones, les dicen que las canten sobre un ritmo que ya ha sido elegido, y no tienen mucha opinión en la parte creativa. Mientras están haciendo la gira de un álbum, les están escribiendo el siguiente. No era así con nosotros.

Dicho eso, respetábamos mucho a la gente a nuestro alrededor, especialmente a nuestros productores. Para nuestro primer álbum, éramos muy jóvenes y sin experiencia, y permitimos que nos influenciaran sin cuestionar mucho. Cuando llegó el momento de grabar nuestro segundo álbum, teníamos ideas muy definitivas de qué dirección musical queríamos seguir. Aunque Wonderland sigue siendo un álbum muy pop, sus matices son más oscuros. En nuestro propio modo, no estábamos rebelando, estábamos siendo distintos al tipo de banda que todos querían que fuéramos. Nos rebelábamos contra nosotros mismos. No queríamos ser esa banda pop para adolescentes. Queríamos ser geniales. Creíbles. La banda que sabíamos que éramos.

La imagen de la portada de Wonderland es una de las peores imágenes que he visto de nosotros. Ninguno de nosotros está sonriendo; ninguno de nosotros parece estar disfrutándolo. Y era estúpido. Éramos increíblemente exitosos. Nuestro primer álbum había vendido casi un millón de copias. En verdad le gustábamos a la gente. Pero sólo escuchábamos las cosas negativas. Por cada 99 personas que decían que nos amaban, escuchábamos a la única persona que murmuraba sobre cuanto odiaba a McFly, como el loco en la gasolinera del que Harry tuvo que huir.

Tom: Fuimos estúpidos al dejar que nos afectara. Estúpidos por no aceptar lo que éramos y disfrutar lo que teníamos. Inmaduros. Pero era humillante, cuando habíamos trabajado tanto en nuestras canciones, que la gente se negara a creer que las habíamos escrito o que éramos músicos decentes. Nuestra frustración salió en el modo en el que nos presentábamos, y quizá también en nuestra música.

Aunque eso no significa que no tengamos afecto por Wonderland. Sigue siendo uno de mis álbumes favoritos. Las canciones me traen recuerdos de New Orleans y todas las locuras que pasaban en nuestras vidas en aquellos tiempos.

Dougie: Y algunas canciones eran muy personales para nosotros. ‘The Ballad Of Paul K’ estuvo inspirada por mi padre y el de Danny pasando por crisis de mediana edad y abandonando a nuestras familias. ¿Por qué Paul K? La canción tomó el nombre de un chico griego con el que fui a la escuela. Él nunca hablaba. No es que fuera tímido, como yo – él en verdad nunca hablaba. Conforme pasó el tiempo, se hizo más y más raro. Se dejó crecer mucho las uñas, y empezó a comunicarse con extraños sonidos y gruñidos. Si alguien se cruzaba con él o lo molestaba, lo arañaba en la cara con sus largas uñas…

Tom: ‘The Ballad Of Paul K’ fue la primera vez que intentamos escribir una canción seria sobre la “vida”. De vez en cuando, chicos se acercan a mí para decirme que se identifican con ella.

Danny había mejorado con sus producciones, así que empezamos a hacer demos completos en el estudio de la casa de la banda, y el proceso era emocionante porque las canciones, a nuestro parecer, sonaban más geniales en comparación con lo que habíamos hecho antes. Pasamos horas con esos demos, quedándonos despiertos toda la noche trabajando en nuestras partes individuales, y escuchando con cuidado a muchas y diferentes bandas para influenciarnos y tener referencias. En ese tiempo nos gustaba muchísimo The Who, y en retrospectiva es impresionante que con el tipo de público que teníamos nos dieran la libertad de seguir esa dirección. ‘She Falls Asleep’ – otra canción oscura, de dos partes, sobre una chica suicidándose – fue grabada con una gran orquesta y costó mucho dinero. La Parte 1 dura dos minutos sin alguien que cante y jamás sería un sencillo, pero la disquera nos dejó hacerla.

Harry: Fue cuando hicimos una presentación en la radio en Bristol con la orquesta en vivo, que una de las violinistas me llamó la atención. Su nombre era Izzy, y empecé a planear mi conquista casi inmediatamente. Era el mejor de los planes, pero un par de días después escuchamos que alguien de la orquesta tenía paperas. Sin preguntar, sabía que era la hermosa chica que me gustaba, y tenía razón. Era súper contagioso – los integrantes de la orquesta empezaron a caer como moscas – y no podíamos acercarnos a ellos. Así que mis planes tuvieron que esperar. Pero cuando Izzy y yo finalmente estuvimos juntos, no tuve ojos para nadie más.

Izzy se nos unió a la gira de Wonderland una vez que se curó de las paperas, pero al principio realmente no hablamos – como en la escuela, supongo, donde terminas sin hablarle a la chica que te gusta. No fue hasta el final de la gira que hablamos, y nos besamos después de un concierto en Cardiff en la penúltima noche. Creo que sabía, incluso en aquel entonces, que era un beso que cambiaría mi vida.

Una vez que terminó la gira, Izzy vino a verme en la casa de la banda. Ahora bromeamos que ella apareció un día y nunca se fue. De hecho si se fue, una semana después, para viajar a Australia con su banda clásica, Wild. Cuando se fue, hablamos por teléfono y me dijo lo que sentía. No estaba segura de que esto estuviera bien. Izzy acababa de terminar una relación; ella era dos años mayor que yo; sabía que yo estaba en una banda y asumió que las chicas se me insinuaban todo el tiempo, y que yo les correspondía.

“No entiendes, Izzy,” le dije. “Me voy a casar contigo algún día.”

Tenía 19 años, la conocía apenas hacía una semana, pero ya estaba seguro. Desde ese día, apenas hemos pasado un día separados. Izzy es incluso más importante para mí que McFly. No querría si quiera imaginar la vida sin ella.

Dougie: Mientras Harry se enamoraba, aparecimos en la portada de Smash Hits con el cabello negro, mohicanos y piercings en los labios. Creí que era muy genial. Era una banda de pop número uno. La gente esperaba que fuéramos buenos y bien vestidos…

Tom: Y más que nunca, descubrimos que nuestro tiempo no era nuestro. Literalmente no sabíamos que haríamos el siguiente día. Tommy tocaba en nuestro puerta, nos metía en un coche o un autobús o un avión y se aseguraba que apareciéramos donde necesitábamos aparecer para lo que fuera que tuviéramos que hacer.

Si no estábamos ensayando, estábamos grabando. Si no estábamos grabando estábamos promocionándonos en la televisión o en la radio. Si no estábamos promocionándonos, estábamos siendo entrevistados por la prensa, respondiendo las mismas preguntas que siempre nos preguntaban. “¿Cuál es su helado favorito chicos? “¿Cuál ha sido su momento más humillante? Cuando te sientes frustrado por no ser tomado en serio, esas no son las preguntas que quieres que te pregunten. Es mucho mejor dejar que tu música hable por ti; en ese entonces, como ahora, lo mejor de estar en una banda siempre ha sido trabajar en nuestra música. Nadie entra al negocio de la música porque quieren hablar sobre helados.

Esta fue una etapa oscura en mi vida, pero eso no significa que no hubiera buenos momentos. En Julio de ese año, nos presentamos en vivo en Live 8 en Japón y luego en Edinburgh – un par de días muy locos para nosotros. Y no mucho después de eso, tuvimos la oportunidad de trabajar con uno de nuestro héroes musicales.

Seguía obsesionado con The Who, la banda que había influenciado mucho mi escritura para Wonderland. Incluso habíamos hecho un cover de ‘Pinball Wizard’ como B-side. Estaba maravillado con The Who – fue lo único que escuche por un año. Así que cuando llegó la oportunidad de grabar ‘My Generation’ con Roger Daltrey, estábamos dispuestos y encantados.

Dougie: El día que lo conocimos fue el mismo día que escuchamos que Wonderland había llegado al número uno. ¡Increíble! Estábamos en un estudio en vivo antes de que él llegara, practicando la canción. Hay un solo de bajo en la canción, tocado obviamente por John Entwistle, el bajista legendario de The Who. Estábamos en esa parte de la canción cuando Roger Daltrey entró. Mierda. Había estado practicando mucho esta parte los últimos días, pero tocarla en frente del tipo que estaba acostumbrado a escucharla con John Entwistle me puso muy nervioso. A duras penas logré hacerlo.

Tom: Dougie es muy modesto. Él y Harry en verdad habían mejorado al tocar. Se estaban convirtiendo en una sección sólida de ritmo impresionante.

Harry: También hay un solo de batería en ‘My Generation’. ¿Han escuchado hablar de Keith Moon? Tan pronto como Dougie tocó su parte, sentí los ojos de Roger Daltrey en mí. Respiré profundamente… y a duras penas me salió.

Danny: Pero Daltrey no estaba tratando de subestimarnos. Como hemos dicho antes, los chicos que tienen más éxitos son siempre los que son más amigables. Él no fue la excepción. Y estar en la misma habitación con esta absoluta leyenda, tocando una de sus canciones más famosas con él, era un buen recordatorio de cuán loca – y genial – se había vuelto nuestra vida. Nos dio buenos consejos para proteger nuestro oídos en el escenario – se había lastimado seriamente el oído la noche que Keith Moon puso una bomba en su batería, y aunque no creo que Harry tenga planes de hacer algo parecido, tomamos en cuenta sus palabras.

Dougie: Un poco después también conocimos a Pete Townshend. Un tipo extraño. ¿Sabes cómo es cuando ves tu reflejo en una cuchara…?

Tom: Pero a pesar de esos buenos momentos, yo seguía viviendo bajo una nube. Era una pesadilla estar a mí alrededor, e incluso empecé a preguntarme si quería seguir en la banda. Había perdido mi entusiasmo por todo, y me pregunto por qué los chicos nunca me golpearon. Danny y Dougie no te confrontan, así que ninguno de ellos cuestionó mi mal humor o mi falta de energía. Significaba que la única persona que me haría frente cuando estaba siendo un idiota era Harry.

Decir que Harry y yo peleamos durante aquella época es poco. Para él, estar en una banda significaba divertirse; para mí, era hacer música. Ambos teníamos razón y estábamos equivocados; en ese momento, así como a mí me molestaba que Harry nunca estuviera con nosotros cuando trabajábamos en nuestros demos, a Harry le molestaba que yo no estuviera de acuerdo con su deseo de salir a divertirse. Nunca había tenido amigos cercanos hasta que estuve en McFly. Para mí, socializar significaba juntarme con Danny y Dougie en el estudio. Supongo que no entendía que Harry tuviera una vida social fuera de la casa de la banda.

Harry: Cuando llevaba amigos a la casa, su reacción sobre Danny y Dougie era siempre la misma: “¡Leyendas!” Sobre Tom, siempre escuchaba la misma repuesta: “¿Qué le pasa?” Y la parte antisocial de su personalidad parecía crecer más y más. Cuando finalmente me establecí con Izzy, ella estaba convencida de que Tom la odiaba, porque él nunca parecía esforzarse con ella.

Danny y Dougie estaban tan molestos con Tom como yo – siempre hablábamos sobre el modo en el que se comportaba – pero nunca me apoyaban cuando lo enfrentaba. Cuando hablé con Fletch sobre los problemas que teníamos, sobre como Tom se estaba portando, pensó que imaginaba todo porque los otros no le habían comentado nada. Pero ellos lo habían comentado conmigo, muchas veces. Y las discusiones que teníamos eran muy reales.

Dougie había escrito una canción antes de que McFly fuera una banda, llamada ‘Silence Is A Scary Sound’. Los chicos habían hecho un demo, y Tom, siendo un buen baterista, había ideado la pista de la batería. Estábamos en los ensayos para la gira de Wonderland que iba a empezar en Septiembre del 2006, y estábamos practicando esa canción. Había una parte al final que yo no podía tocar pero que Tom, habiéndola escrito, podía tocar.

Los ensayos siempre fueron tensos en esa época. Se sentía como tres contra uno, y eso nunca es saludable para la armonía de una banda. Pero todo explotó en esta sesión. Como no podía tocar esa parte, inventé mi propia versión – un poco más simple, pero sonaba bien. A Tom no le gustó. Cada que la tocaba, detenía el ensayo: “No, no es así. Es así.”

Traté de mantenerme tranquilo. “Lo practicaré,” le dije en silencio. “¿De acuerdo?”

Pero no estaba de acuerdo. “¿Por qué no lo haces así? ¿Así? Solo practícalo Harry. ¡Ahora!”

“Lo practicaré, amigo. Pero por ahora, lo haré así…”

Tom: Harry es obsesivo y competitivo por naturaleza. Cuando decide que quiere hacer algo, lo hará aunque le cueste la vida. En su momento, la batería sería todo en su vida. Iba a convertirse en un baterista aún mejor. Pero en esta etapa de nuestra carrera, aún no se había obsesionado con practicar. Aunque no había duda de que Harry era mejor baterista que yo en aquel tiempo, el hecho de que yo había hecho un demo tocando con mi propio estilo significaba que yo esperaba que él fuera capaz de reproducirlo exactamente. Estaba siendo un completo idiota, por supuesto, pero creo que una pequeña parte de mí estaba complacida si Harry no podía tocar algo. Eso justificaba mi (totalmente irracional) irritación de que él no estaba con nosotros todo el tiempo en el estudio, y que eligiera pasar más tiempo afuera con sus amigos que trabajando en los demos con nosotros en la casa de la banda.

Harry: Tom siguió presionándome sobre esta parte de la batería. Yo estaba enojado, y quizá un poco avergonzado. Era bastante duro el hecho de que no pudiera tocarla, y mucho más si él me lo recordaba constantemente.

Tomamos un descanso. Media hora para despejar la cabeza y recargar nuestras baterías. Estaba platicando con Dougie y le enseñé un truco con las baquetas que había estado practicando.

Y Tom enloqueció.

“¡Ojalá pasaras tanto tiempo trabajando en nuestro trabajo como pasaste en eso!”

De acuerdo. Respira profundo. Mantente tranquilo. No reacciones.

Dougie fue al baño. Tom empezó a presionarme de nuevo. “Vamos,” dijo. “Practícalo. Ahora. Practica esa parte.”

“Amigo, lo haré. Lo practicaré. Pero en mi propio tiempo…” No quería hacerlo frente a él; quería tener la oportunidad de hacerlo bien, yo sólo. Tom se burló cruelmente de mí. “Estaría bien,” dijo, “si fueras un gran baterista, pero no lo eres.”

Eso fue todo. Había estado presionándome y presionándome, haciéndome sentir mal y estúpido y como si no mereciera estar en la banda, y había llegado demasiado lejos. Le enseñe el dedo medio, tiré mis baquetas en la sala y me fui enojado.

Tom: No regresé a la casa de la banda esa noche. No podía hacerlo. Fui a la pequeña casa de mis padres y dormí en una minúscula habitación, porque mi habitación se la habían dado a mi hermana. Digo dormí; pero en realidad solo lloré y lloré. Sentí que la banda se estaba cayendo a pedazos a mi alrededor, y era mi culpa. Necesitaba madurar. Harry se fue ese fin de semana con unos amigos. Reuní el coraje para hablarle. Estaba lleno de remordimiento. Le dije la verdad – que era un gran baterista y que yo había sido un idiota – y él fue lo bastante bueno para aceptar mis disculpas. Pero aunque para mí, eso fue un punto bajo, aún podía caer más.

♢♢♢♢

Harry: Nuestra gira en Septiembre fue un gran avance en comparación a nuestra gira del año pasado. Lugares más grandes. Mayores audiencias. Algo más importante. Nos presentamos frente a cientos de miles de personas en esa gira, incluyendo tres noches en Wembley y tres en la Manchester Arena. La primera noche de nuestra primera gira [con Busted] en Wolverhampton nos había impresionado, pero salir al escenario en Wembley y escuchar los gritos era un nivel distinto. Nos sobrepasamos en la parte técnica – pirotecnias, piernas inflables gigantes, un piano que salía del suelo, una base que se elevaba para la batería. Incluso grabamos una loca escena de gánsters para que se proyectara como nuestra introducción. Me aterroriza pensar en cuanto dinero gastamos en esa gira.

Danny: Y conforme las multitudes que venían a vernos crecían, también crecía la atención que recibíamos. En la gira de Wonderland era imposible escapar de los fans. Perseguían el autobús afuera de los recintos; aunque nuestros hoteles se reservaban con pseudónimos descubrían dónde nos íbamos a quedar y reservaban la misma noche; siempre estaban en los bares del hotel y las áreas públicas.

Muy seguido llegábamos a los aeropuertos para encontrarnos con fans que nos esperaban. Y no solo chicas. En una ocasión encontramos, entre otros, a un chico de unos 15 años que esperaba poder conocernos. No seamos crueles sobre el chico, pero era un poco extraño. Trato de rodearnos con los brazo – un poco demasiado agresivamente – así que empezamos a bromear un poco. “¡Harry, quiere un abrazo! ¡Dougie, dale un beso!” Harry y Dougie lo hicieron con renuencia, y todo fue muy natural. Este chico tenía una gran sonrisa en su rostro cuando nos subimos al carro que nos esperaba.

Pero mientras se quedó ahí parado sonriendo, vimos algo más.

Llevaba ropa deportiva holgada, y de pronto fue bastante obvio que o había agarrado una baqueta de Harry y la había metido en sus pantalones, o en verdad estaba muy contento de vernos.

Hora de una salida rápida, mientras el Chico Erección se despedía con la mano, sus pantalones holgados se erigieron firmemente en su parte baja como una tienda.

Dejando al Chico Erección de lado, la mayoría de la atención que recibíamos era de chicas. A veces era demasiado. Aunque a veces, nos permitíamos aprovecharnos de lo que nos ofrecían.

Aún al principio, pensábamos que no era bueno aprovecharnos de las fans de McFly sólo porque estaban allí. Pero eso no significa que nos abstuviéramos por completo. De vuelta en nuestro hotel, después de un concierto en Glasgow en la gira de Wonderland al principio de Octubre, estábamos tomando un trago en un área restringida en el bar cuando uno de los chicos de seguridad se acercó a mí. “Hay una fan a la que en verdad le gustas” dijo. No estaba muy interesado hasta que me enseñó una foto de ella en su teléfono celular. Tenía unos 17 años y era hermosa. Una especie de modelo. Bueno, una modelo de encanto, quizá. Era la primera vez que una chica así de hermosa mostraba interés en mí, así que le dije al chico de seguridad que le preguntara si quería venir a tomar un trago. Por supuesto que lo hizo. Pero también trajo a su mamá.

Tomamos un par de tragos y empezamos a platicar. Pronto nos dimos cuenta que la mamá estaba más dispuesta que la hija a continuar la fiesta. No llevábamos mucho tiempo ahí cuando de pronto, se sacó uno de sus pechos a la mitad del bar. Su hija estaba avergonzada – “Mamá, ¡detente!” – pero a nosotros no encantó, y la animamos a que lo volviera a hacer. Cuando Dougie y yo sugerimos seguir la fiesta en una de nuestras habitaciones, las dos estuvieron de acuerdo.

Dougie: Los cuatro fuimos a mi habitación. En el instante en que la puerta se cerró tras nosotros, la mamá se desvistió hasta quedar en una tanga negra, su sostén y no mucho más. Así que no había duda de qué tenía ella en mente. Danny me llevó a un lado. “Amigo, voy a llevar a la rubia a mi habitación. Tienes que entretener a su mamá.”

¿Entretenerla? ¿Entretenerla cómo? ¿Cantándole una canción?

¡Ayuda!

Danny se fue con su rubia, dejándome solo con Mami.

Estaba hablando sin parar. “¿Danny es un buen chico, Dougie? ¿Va a cuidar a mi niña? ¿La va a tratar bien?”

Asentí, con un ojo en la cuarentona desnuda acercándose a mí con una extraña mirada, y el otro ojo en la puerta. ¿Quizá podría huir? Empecé a caminar en reversa. “Es el mejor chico que conozco… probablemente solo están platicando…”

Danny: En mi habitación, me sentí seguro sabiendo que Dougie estaba platicando amablemente con la mamá.

Dougie: Si, claro. 30 segundos después. Estoy contra la puerta, los ojos muy abiertos, mientras la fan más grande de McFly – ahora sin sostén – está a un metro de distancia, con una mirada hambrienta en los ojos. Había sido muy educado para huir, y ahora pagaba el precio. Sus pechos caídos rebotaron mientras se abalanzó sobre mí, y no pude evitar notar que uno de ellos tenía un espléndido tatuaje, con una imagen perfecta de la cara de Bon Jovi. Hablando de algo que mate la pasión (no que hubiera mucha pasión que matar).

Dios, me sentí incapaz de darle a la buena dama lo que obviamente deseaba. Se enojó por eso, y salió echando humos de la habitación para encontrar a su hija. Nuestro guardia de seguridad estaba vagando en el pasillo, y no la dejó entrar al cuarto de Danny por si podía interrumpir algo. Aunque el guardia de seguridad no fue tan insensible sobre sus necesidades: llevó a la mama a su propia habitación y le dio los servicios que requería. Que caballero.

Cuatro años después, estaba más educado en los andares del mundo. Danny había seguido viendo a la chica por un tiempo, pero su pequeña aventura había terminado hacía mucho tiempo cuando decidí llamarla. Ella vino a mi casa esa tarde usando un abrigo y nada abajo. No había hecho lo mejor con la mamá, pero la hija me dio la oportunidad de compensarlo…

Danny: Para mí, esa fue la primera en una larga lista de chicas, todas eran hermosas, pero a ninguno – si soy honesto – traté bien. Era un tipo superficial, incapaz de ver más allá de su belleza para descubrir si en verdad me gustaban por quien eran. En retrospectiva, puedo ver qué tan poco las respeté. Cuando me aburría, como siempre pasaba, sólo pasaba a la siguiente, a veces sin siquiera terminar con la relación anterior.

Harry: Por supuesto, las chicas, se enamoraban de Danny, lo que hacía que las despedidas fueran un desastre. Ella las dejaba acercarse a él – y a la banda – pero, como odia la confrontación, cuando llegaba el momento de seguir adelante simplemente dejaba de regresar sus llamadas. Llegó el punto en el que teníamos que advertirles a las chicas que no se encariñaran mucho con Danny. Eso lo hace parecer un bastardo. No lo es. Tiene buenas intenciones…

♢♢♢♢

Tom: Cuando la gira de Wonderland terminó, ya me había hartado de vivir en la casa de la banda. Estaba tan desordenada. Tan mal cuidada. Y nuestras vidas habían cambiado. Estábamos tan ocupados que ya no estábamos tanto tiempo en la casa como antes. Y quizá habíamos crecido un poco. Sentía que había llegado el momento de seguir adelanto y mudarnos de ahí.

Princess Park Mannor era la comunidad cerrada donde Busted había vivido, y dónde yo pasaba tiempo escribiendo canciones con James Bourne antes de McFly. V, la banda a la que Danny no había querido entrar, recién habían dejado su departamento allí, y juntos tomamos la decisión de salirnos de la casa de la banda y mudarnos a este nuevo lugar. No era una solución a largo plazo. Nuestro plan era vivir en dos departamentos distintos – Harry y Danny en uno, Dougie y yo en otro. El departamento de V era el único disponible, así que la intención era que Dougie y yo nos mudáramos cuando hubiera otro disponible. Por esta razón, Harry y Danny tomaron las habitaciones grandes, mientras nosotros tomamos las pequeñas habitaciones sobrantes. Ni siquiera tenía una verdadera cama – solo un colchón en el suelo, una maleta para mi ropa y un teclado en el que escribir canciones.

Dougie: Mi habitación en Princess Park Mannor estaba adornada con 3 tanques enormes para lagartos. Había tenido un par de reptiles en la casa de la banda – Ned la rana era un favorito mío – pero ahora compartía mi nuevo espacio con dos pitones reales, un Bosc’s monitor, un salvator monitor, un dragón barbudo y un par de tortugas. Había suficiente espacio para caminar hasta la cama y nada más.

Tom: Mientras Dougie parecía David Attenborough, yo seguía obsesionado con ser el gordo de la banda. Quería perder peso, pero en vez de hacerlo de un modo normal, simplemente dejé de comer. Iba a Starbucks y ordenaba un frapuchino y un panqué de arándanos, y eso era todo lo que comía en el día. Mi rutina era no comer nada más que mi Starbucks diario. No sólo me castigaba internamente si consumía algo más, me ponía de mal humor si trabajábamos en un lugar donde no hubiera un Starbucks. Tenía que tener un Starbucks cada mañana. Un día, mi coche estaba en el mecánico así que me paré muy temprano y caminé varios kilómetros hasta la ciudad para conseguir uno. Era una obsesión, y una nada saludable. Nada te deprime más que no comer, y mi mal humor empeoró. Me cansaba mucho, me comportaba malhumorado, irritable y violento con todos – aún más que antes. Tenía un constante dolor de cabeza, y cuando sucumbía y comía algo malo, me atormentaba la culpa.

Vivir en esa pequeña y restringida habitación; sintiéndome mal sobre mí mismo y sobre todos los demás; sin comer. No fue una gran época.

Harry: La noticia del siglo. Este periodo en nuestra carrera fue cuando más peleamos. Era difícil enfrentarlo porque siempre nos habíamos llevado muy bien. Pero ahora, era difícil hablar con Tom. Era irritable. Sentía que estaba en desacuerdo con todo solo por el gusto.

Danny: Cuando viajábamos en carro, siempre escuchaba su iPod, como si quisiera ignorarnos, alejarnos. Si discutíamos asuntos de la banda, llevaba la contraria, elegía lo opuesto que el resto. Su puerta siempre estaba cerrada.

Tom: Debió haber sido horrible vivir conmigo. Odiaba todo. No quería hacer nada que los otros chicos quisieran hacer. No me gustaba la música que ellos escuchaban. Nunca he sido la persona más social, pero ahora me sentía más antisocial que nunca. Había perdido mi entusiasmo por todo. Y las dudas que tenía sobre querer seguir en la banda, aumentaron. Me sentía atrapado en mi humor, y no tenía esperanzas de poder escapar de él.

Dougie: Incluso se tiñó el cabello de negro. Cuando veo fotos de él así, me recuerda el periodo en el que siempre estaba deprimido. Nunca sonreía. Si vuelve a teñirse el cabello de negro, creo que me asustaría mucho. Por supuesto, ninguno de nosotros sabía nada sobre la depresión. ¿Por qué deberíamos saberlo? Sólo pensamos que Tom estaba siendo un idiota y tratamos de que no se interpusiera en lo genial de estar en una banda. No nos dimos cuenta que habían cosas en su cabeza que ni siquiera él entendía.

Harry: Tom siempre ha sido el líder de la banda – no sólo porque él la fundó, sino porque es un líder natural. Pero ahora que estaba siendo negativo con todo tuvo efecto en todos nosotros.

Dougie: Como si Leonardo de Las Tortugas Ninja empezara a estar deprimido por todo. ¿Cómo íbamos a ser geniales si nuestro Leonardo estaba usando una máscara negra en vez de una azul?

Danny: Estaba atormentado con todas las cosas familiares que pasaban en mi vida, algo que también me puso de mal humor. Tom y yo siempre estábamos discutiendo. Tom y Harry siempre estaban discutiendo. Dougie hizo lo más inteligente y se quedó callado. Los tres nos pusimos un poco a la defensiva. Los cambios de humor de Tom eran extremos, pero como nunca se nos había cruzado la idea de la depresión, no sabíamos que pasaba. ¿Cuál era el maldito problema con Tom?

Tom: Tomé la decisión que definitivamente ya no quería vivir con los chicos. Más que nada, quería vivir con Giovanna. Quería volver a echar a andar nuestra relación. Los dos meses antes de Navidad, pasé todo mi tiempo buscando un lugar donde vivir.

Danny: Dejando los problemas de Tom de lado, estar en McFly siguió siendo genial. En la Royal Variety Performance en 2005 conocimos a la Reina. Estaba tan nervioso. ¿Yo? ¿Danny de Bolton? ¿Conociendo y tocando para la Reina? Me hizo asustarme. Tomé un poco de alcohol para lograrlo, y me equivoqué en una nota durante nuestra presentación de ‘The Ballad Of Paul K’…

Dougie: Cuando conoces a la Reina, un lacayo del palacio viene y te dice las reglas y etiqueta que debes seguir. Sólo puedes hablar cuando te hablan a ti, y debes llamarla ‘Ma’am’ como en ‘palm’, no ‘Ma’am’ como en ‘jam’1.

Ok, nos dijimos, tenemos que hacer esto bien. ¿‘Ma’am’ como en ‘spam’, no ‘Ma’am’ como en ‘palm’? ¿‘Spalm’ como en ‘Ma’am’? ¿‘Jam’ como en ‘ham’? Cliff Richard – un veterano en conocer a la Reina – se acercó a nosotros. “Chicos, es ‘Ma’am’ como en ‘palm’…” ¡Gracias Cliff!

Tom: Una vez que el telón se cerró, todos los artistas formaron un semicírculo. Nosotros estábamos al final. La Reina empezó del otro lado, dándoles la mano a artistas cuyas carreras había seguido cuidadosamente, como Ozzy Osbourne y Slash. Yo estaba junto a Cliff con Harry, Dougie y Danny a mi lado.

Harry: Mientras la Reina recorría la fila, uno se nosotros sugirió que cuando llegara nuestro turno, la saludáramos con el puño y dijéramos “¿Qué hay, Reina?” Eso fue todo. Empezamos a reír. Y mientras más se acercaba, más nos reíamos. Cuando estaba a unas personas de distancia, casi estábamos llorando de la risa.

Tom estaba intentado tranquilizarnos. “Chicos, es la Reina… Chicos, en serio, cállense

Tom: Estaba preocupado de que nos decapitaran.

Danny: Pero mientras más decía eso, más nos hacía reír. Y era imposible detenernos – fue el peor ataque de risa que hemos tenido.

Harry: Y entonces ella estaba allí. La vi dándole la mano a Dougie, y entonces me estaba dando la mano a mí. Estaba a punto de decir “Su Majestad” cuando escuché a Dougie tratando de suprimir una risa. Agaché la cabeza para no verla a los ojos, y escuché como mi voz se elevó un par de octavas mientras trataba de no reír: “Su Majestaaaaaaaad”

Tom: Siguió con Danny. Obviamente él había olvidado que no puedes hablar a menos que te dirijan la palabra, porque inmediatamente empezó a platicar con ella.

Danny: No tenía opción – tenía que concentrarme en hablar con ella porque de otro modo me concentraría en Harry y Dougie riendo. “¿Disfrutó el espectáculo?” le pregunté.

“Oh si,” dijo. “Muy bueno.”

“Un lindo recinto ¿cierto?”

“Si, si, un hermoso lugar,” estuvo de acuerdo, antes de seguir adelante. Gracias a Dios no terminé en la Torre por romper las reglas. Nunca volvimos a ver a Su Majestad, pero si tocas frente a ella en un evento de las Olimpiadas y me las arreglé para equivocarme en la letra – karma, probablemente, por ser chicos malos en el Royal Variety.

Dougie: Princess Park Mannor siempre había sido una central de celebridades. Busted y V habían estado allí, el futbolista Ashley Cole estaba allí, y también Girls Aloud. Chicas atractivas, pero un poco mayores que nosotros, y como a todos les gustaban siempre terminábamos actuando como idiotas frente a ellas. Éramos nuestro peor enemigo, como un montón de adolescentes desgarbados cerca de las chicas populares de la escuela. Por supuesto, salir con una de las chicas de Girls Aloud sería increíble, pero eso nunca pasaría ¿cierto?

Er… no. Nunca.

Danny: Un par de meses antes había salido en la noche con Antony Brant de V. Habíamos ligado a un par de chicas y las íbamos a llevar de regreso a su casa en Princess Park Mannor dónde nos encontramos con Cheryl Cole y su mamá. No sé por qué, pero la mamá de Cheryl y yo no nos llevamos bien – sentí que me ignoraba – pero era obvio que Cheryl sólo tenía ojos para Antony. Llevamos a nuestras chicas a su departamento, pero Cheryl lo invitó al de ella. No parecía justo que el recibiera toda esta atención de una de las chicas de Girls Aloud, mientras yo sólo obtenía malas contestaciones de la mamá de Cheryl. Pero al menos me hizo darme cuenta que las chicas de Girls Aloud no eran intocables. Quizá yo mismo podía meterme con una de ellas.

Cuando nosotros nos mudamos a Princess Park Mannor, decidí poner mi plan en acción. ¿Cuál de ellas me gustaba más? Decidí que era Kimberly. Decidí que debía enviarle un mensaje para probar el terreno. Pero ¿cómo iba a conseguir su número?

Princess Park Mannor incluía un pequeño autobús para cualquiera que quisiera ir a las tiendas cercanas o a la estación. Sólo tenías que llamarle a uno de los conductores y ellos te recogerían y te llevarían a donde quisieras ir. Había uno en particular que era muy amigable, un chico complaciente. Y por supuesto, como todos los residentes de Princess Park Manner usaban a los conductores, ellos tenían los números de todos. Incluyendo el de Kimberly. Cuando le pregunté a este conductor si me podría dar su número, estaba más que feliz de complacerme.

Le envié un mensaje. Soy Danny de McFly. Uno de los conductores me dio tu número. Me preguntaba si querrías ir por algunos tragos. Sería increíble salir contigo…

¿Cómo podría rechazar una invitación tan galante?

Me respondió el mensaje casi inmediatamente. Tenía que ser una buena señal. Abrí su mensaje.

Primero que nada, estoy un poco molesta de que te haya dado mi número. Tendré que hablar con él. Y en segunda, no, no quiero ir por un trago contigo. Tengo un novio.

Sonaba muy enojada. Quizá Girls Aloud no estaban permitidas después de todo.

Dougie: No es que el resto de nosotros hubiéramos sentado un buen precedente para Danny. Prácticamente cada vez que las habíamos visto en el pasado, habíamos actuado como idiotas.

Me gustaba mucho estar en la banda, pero si había una pequeña queja, tendría que ser hacer todas las rondas para la prensa adolescente contestando las mismas preguntas en las entrevistas (Lo sé – ¡pobres de nosotros!). Habíamos puesto todo este esfuerzo en hacer nuestro nuevo álbum pero nadie nos preguntaba por nuestra música; sólo nos preguntaban nuestra pizza favorita. Aún peor que las entrevistas eran las sesiones de fotos. Días completos en estudios, disfrazados en escenarios tontos. Queríamos hablar sobre nuestra nueva música; ellos querían que nos disfrazáramos de vampiros para Halloween. Estas sesiones de fotos eran tan aburridas – y eran tantas, porque estábamos en las portadas de las revistas semana tras semana – que empezamos a hacer exigencias ridículas. Decíamos que sólo haríamos una sesión de fotos si los días eran divertidos. Insistimos en que las revistas nos llevaran a los go-karts y nos tomaran fotos ahí; en una ocasión hice unas fotos rodeado de serpientes y lagartos. Pero era más difícil hacer divertidas las entrevistas, así que la tentación de dar respuestas estúpidas creció y creció. Era el único modo de no enloquecer.

Fue a la mitad de una de esas entrevistas que apareció la pregunta: Si pudieras tenderle una trampa a cualquier otra celebridad, ¿a quién sería y por qué?

Intenté responder sensiblemente, ¡pero no podía pensar en alguien que me molestara lo suficiente! Por alguna razón, Nicola de Girls Aloud me vino a la cabeza. No sé por qué – es, sin duda alguna, una muy buena persona. Quizá fue porque otras personas la habían molestado, así que creí que no se molestaría, pero honestamente no tenía nada contra ella. Al contestar quería molestar al entrevistador y a nadie más. Le tendería esta trampa a Nicola – una fosa en la que caería. Habría estacas al fondo, y si las estacas no la mataban lo harían las serpientes. Y si las serpientes no la mataban, un hacha le cortaría la cabeza… Era una pregunta muy loca así que estaba dando una respuesta muy loca. Mis torturas imaginarias de Nicola se hicieron más y más gráficas, pero obviamente sólo me estaba divirtiendo un poco así que no lo pensé bien. Cuando la revista salió, lo que se suponía sería una respuesta tonta para una pregunta tonta terminó en la portada y en dos páginas completas de la revista.

Un par de semanas después estábamos en nuestro estudio de ensayos, y durante un descanso Harry y yo fuimos a la cafetería. Girls Aloud estaban sentadas en una mesa tomando té. Había olvidado la entrevista, pero aún así nos paramos incómodos en la puerta. Uh-oh… Girls Aloud… espero que no digamos nada estúpido…

Y fue entonces cuando Nicola se paró. “Dougie, ¿qué es todo esto sobre una maldita serpiente?”

La miré perplejo.

“Dijiste que me tenderías una trampa. ¿Qué demonios te hice?”

Oh. Mierda.

Debí haberme disculpado y explicarle lo que había pasado. Pero no lo hice. Me asusté. Suelo hacer eso frente a las chicas, especialmente las guapas. Todo se volvió un poco borroso y recuerdo haber visto una lata de Coca. Si tan sólo yo fuera una lata de Coca, pensé desesperadamente, no tendría que lidiar con esta situación incómoda y avergonzante…

Y entonces vino Harry a mi rescate…

Harry: Pensé que tenía un poco más de experiencia. Que estaría más relajado. Que era un poco mejor hablando con las chicas. Déjamelo a mí, Doug.

“Oigan, chicas…” empecé a decir. Pero entonces mi s poderes de habla me abandonaron. Dougie había dicho que quería que un hacha le cortara la cabeza a Nicola. ¿Cómo demonios lo iba a sacar de ese problema? “Yo, er… no creo que Dougie realmente quisiera decir…”

Se me quedaron viendo, sin palabras.

“Digo, lo que él estaba tratando de decir es…”

No parecían impresionadas. Para nada.

Podía sentir que mi cara se volvía del color del betabel. Vi hacia el mostrador. “Una lata de Fanta, por favor” dije con voz ahogada.

Dougie: ¿Sabes cómo es cuando estás en la escuela y te sacan del salón por portarte mal, y el camino hacia la puerta se te hace larguísimo? Así nos pasó, Girls Aloud nos veían mientras intentábamos salir agachando la cabeza, pero todo parecía suceder en cámara lenta. No fue nuestro mejor momento.

Harry: Pensarías que aprendimos la lección, pero algo en ellas nos convertía en bufones. En los Pride of Britian Awards de ese año, ellas estaban en una mesa cerca de nosotros. Danny yo habíamos tomado un par de cervezas y decidimos ir a saludarlas. Recorrí la mesa saludando a cada una de ellas hasta que llegué con Cheryl. “¿Cómo estás?” le pregunté alegremente.

“¿Cómo estás?” dijo ella al mismo tiempo que yo.

“¡Me debes un chocolate2!”

¿Qué edad tienes, Harry? ¿Once? ¿Qué vas a hacer ahora – decirle que no puede hablar hasta que alguien diga su nombre?

Cheryl me vio con una sonrisa extraña. Sus ojos voltearon a la derecha e izquierda, como si estuviera buscando una ruta de escape. Di un paso hacia atrás. “Er, nos vemos después” anuncié, sintiendo cómo me sonrojaba.

Regresamos a nuestra mesa, y mantuvimos la cabeza agachada el resto de la tarde.

Tom: Nuestra época en Princess Park Mannor debió haber sido fantástico, pero para mí, gracias a mi mal humor, no lo fue. Había decidido que quería irme de ahí, comprar una casa propia, pero no sabía cuánto costaban las casas, y definitivamente no sabía cuánto dinero tenía yo. Teníamos una especie de pensión, y nuestra renta se pagaba de la cuenta de la banda. Cuando me reuní con nuestro contador, tuve una agradable sorpresa. Y cuando antes de navidad, encontré una casa al noreste de London, no muy lejos de dónde había crecido, todo se sintió bien.

Dougie: Navidad era el único tiempo que teníamos libre. Habíamos hecho mucha promoción y Tom no había estado muy bien. Quizá era porque habíamos trabajado sin descanso por un año y necesitábamos un descanso. De la banda y de los otros. Esa Navidad, Danny yo llevamos a nuestras familias a un crucero, Tom fue a Florida y Harry a Tailandia con Izzy.

Tom: Para mí, las vacaciones siempre eran momentos inspiradores, y por alguna razón, Orlando es un lugar particularmente inspirador. Quizá por eso trato de ir allí cada año. Tan pronto llego, mis baterías creativas se recargan y casi quiero regresar de inmediato para empezar a trabajar en nuevas canciones. Florida hizo su magia. Llevé a mi mamá, mi papá, mi hermana y Giovanna conmigo para Navidad y Año Nuevo, y fue un punto de cambio para mí. Me sentí inspirado para escribir – tanto que escribí nuestra canción ‘Bubble Wrap’ mientras estaba en el baño en Walt Disney World. (Bueno, es un buen momento para sentarse y pensar ¿no?) Regresé sintiéndome fresco (de Florida, no del baño). Más positivo. La oscuridad empezaba a desaparecer.

Harry seguía en Tailandia cuando regresé, pero Danny y Dougie habían regresado de sus cruceros.

Dougie: Habíamos pasado un par de semanas bajo el sol, y cuando regresé me sentí tan re-energizado como Tom. Y lleno de ideas. Había empezado a gustarme un artista llamado Drew Brophy. Hace arte caricaturesco y divertido – brillante y colorido, y exactamente lo opuesto a Wonderland. Parecía ir de la mano con la música que Tom escuchaba en ese momento.

Tom: Mat Willis de Busted le había recomendado a Fletch que escucháramos a una banda de San Francisco llamada Jellyfish. Mientras estaba en Florida escuché su álbum Spilt Milk, y lo amé por completo. Aún ahora no puedo entender porqué no es uno de los discos más importantes. Regresé al Reino Unido sintiéndome completamente inspirado con este nuevo descubrimiento, y ver a Dougie entusiasmado por su nuevo amor por el trabajo de Drew Brophy llevó a lo que sólo puedo llamar una epifanía. Nos encontramos como un par de geeks, quedándonos despiertos toda la noche, llenos con un renovado entusiasmo por nuestro trabajo y el futuro. Nuestro panorama musical cambió. De la oscuridad de Wonderland nos vimos creando algo tan brillante como Drew Brophy y tan pop como Jellyfish.

Dougie: Esa noche, vi el cambió de humor de Tom frente a mis ojos. En el momento en que empezamos a hablar de aceptar el tipo de banda que éramos, sobre concentrarnos en divertirnos y disfrutar nuestra música en vez de tratar de ser geniales y agradables, fue como si una nube se alejara de su cabeza.

Tom: Y así fue. De pronto me sentí determinado a no volver a hundirme en la depresión. Determinado a no arriesgar todo al actuar como un idiota con los otros chicos. Cuando estás deprimido, no puedes recordar lo que es ser feliz. Pero cuando estás bien, puedes recordar la depresión, y cuando se v,a el alivio es tan intenso que harás lo que sea para no regresar a ese estado. Por supuesto, a veces no tienes opción, y pasaron un par de años antes de que aprendiera que había cosas en mi cerebro que eran más complicadas de lo que sabía. El alien seguía tocando mi ventana. Pero justo ahora, sentía que mi cabeza funcionaba bien. Como si el futuro fuera brillante. Como si hubiera vuelto.

Algo bueno, porque ahora teníamos que empezar a pensar en el álbum número tres.



1 Aunque ‘palm’ y ‘jam’ se escriben de forma parecida (ambas con a), la pronunciación es distinta: mientras ‘jam’ se pronuncia tal cual, ‘palm’ suena más como ‘paolm’.
2 “JINX” en el original. Cuando dos personas dicen lo mismo al mismo tiempo, uno de ellos dice “Jinx” para pasarle mala suerte al otro, el que no lo dice le debe un refresco al que lo dice, el otro no puede hablar hasta que alguien diga su nombre… cosas muy infantiles. En México se dice “Me debes un chocolate”.

4 pensamientos en “Se permiten chicas

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