4

A la siguiente mañana no leo en mi camino al trabajo. No estoy de humor. Mientras que la noche anterior sufrí falta de sueño por la emoción, anoche me quedé viendo el techo toda la noche con una abrumante sensación de terror y humillación. Así que en vez de leer, en mi caminata al trabajo de hoy pateo pequeñas piedras y ramas caídas en el camino, liberando un poco del enojo que siento hacia mí misma.

Mientras salgo del pasaje hacia High Street me sorprendo cuando miro a lo alto de la colina y veo una figura parada en la entrada del café, viendo por las ventanas. No me toma mucho darme cuenta que es Billy. Una onda de nerviosa emoción me recorre mientras sigo caminando hacia él.

‘¿Qué estás haciendo aquí tan temprano?’ pregunto.

‘¡Ah, Sophie! ¡Ahí estás!’ dice, soplando en sus dedos con la intención de calentarlo en medio del frío aire de la mañana. ‘No estaba seguro de la hora en que abrían.’

‘No abrimos hasta las ocho, así que tendrás que esperar un rato.’

‘¿En serio?’

‘Sip.’

‘Que mal.’

‘Te invitaría a entrar pero no puedo ofrecerte nada caliente hasta que todo se caliente. Me temo que no habrá café.’

‘¡No me importa tomar algo frío! ¿Podría sentarme en una mesa y trabajar en mi libreto mientras horneas?’ pregunta con ojos suplicantes.

Sé que a Molly no le importará. Es más, sé que le encantará y estará feliz de recalcarme que estaba en lo cierto cuando dijo que él volvería.

‘Ok, entra entonces,’ suspiro, abriendo la puerta y entrando los dos.

‘Gracias. Tengo que estar en el set a las 9, así que no me quedaré mucho.’

‘¿Sigues trabajando en tu libreto?’

‘Bueno, supongo que podrías decir que sigo distrayéndome,’ dice con una brillante sonrisa mientras me observa. ‘Creo que culparé a la señora Brown por iniciar mi distracción con sus sospechosa mente.’

Y yo, por muchas cosas, pienso. ‘Bueno, no creo que vuelva a hacer eso – no ahora que sabe que está en presencia de la grandeza. De hecho, apuesto que ha estado toda la noche llamando por teléfono a todos los que conoce presumiendo sobre ti. Le habrá estado diciendo a todo aquel que escuche que ella sabía que había algo “especial” en ti desde el principio.’

Juro que puedo ver las mejillas de Billy enrojecerse mientras murmura, ‘Estoy seguro de que no lo hizo.’

Me encuentro sorprendida por su timidez. Después de todo, es una superestrella de Hollywood; ¿no se supone que tiene grande egos y piensan que son intocables? Seguramente está acostumbrado a mejores elogios que esto.

‘De acuerdo,’ digo, viendo la hora. ‘Tengo que empezar a hornear.’ Señal el horno con la cabeza. ‘¿Puedo ofrecerte algo?’

‘No, no, no. Estoy bien. Solo… haz de cuenta que no estoy aquí.’

Le doy una pequeña sonrisa antes de dirigirme detrás del mostrador hacia los hornos donde hago la mezcla de la tanda matutina de muffins, panqués, pan y un pastel de zanahoria especial para la señora Wallis, cuya familia la visitará esta semana. Casi termino cuando escucho que Molly entra por la puerta a las siete cuarenta y cinco, lista para hacer sus famosos bollos. La veo detenerse confundida cuando ve a Billy sentado en una mesa, y luego sonríe. Inmediatamente sé qué está pensando.

‘¿De nuevo aquí, señor Buskin? No esperaba verlo pronto. Al menos no hasta que abriéramos.’

‘No estaba seguro de la hora a la que abrían pero, gracias al cielo, me dejaron entrar para poder trabajar.’

‘Hmm. Sophie es así de buena. Te dejaré seguir con eso. Haznos saber si necesitas algo.’

Molly sigue sonriendo cuando pasa el mostrador y se quita el abrigo. ‘Buenos días, cariño,’ me dice, antes de guiñarme el ojo y decir en silencio, ‘¿Ves? ¿Qué te dije?’ No puedo evitar sonrojarme.

Habiendo terminado mi trabajo matutino observo a Billy, que sigue viendo atentamente los papeles frente a él. En un intento de compensar mi espantoso comportamiento, decido decirle “gracias” y “lo siento” llevándole una jarra de café y algunos muffins recién horneados. Levantó la mirada con sorpresa cuando puse la bandeja llena en su mesa.

‘¿Por qué recibo esto?’

‘Parecía que lo necesitabas. Las arrugas de tu frente han empeorado en la última hora – ¡no son buenas noticias para alguien cuyo rostro es llega a ser del tamaño de una casa!’ Las palabras salen de mi boca antes de que pueda detenerme. ‘Digo, en los cines, porque las pantallas son muy grandes. No digo que seas arrogante ni nada de eso1.’Estoy consciente de que me estoy convirtiendo en un torpe bufón, pero Billy toma el comentario del modo en que quería decirlo y empieza a reír incontrolablemente de nuevo.

Una vez que se calma ve los papeles en su mano y se queja, ‘Es sólo que estos diálogos que intento aprender… Ahora que lo pienso,’ dice mientras sus ojos brillan por la idea, ‘Supongo que no puedes sentarme y ayudarme a repasarlos ¿cierto? Es sólo que es mucho más fácil hacerlo si tienes a alguien que lea en voz alta contigo.’

Contemplo la idea de negarme, pero de algún modo los ojos suplicantes de Billy me convencen.

‘Dámelas,’ digo, estirando la mano. No soy una profesional pero actué de forma amateur cuando era más joven.’ Una mentira piadosa; solo he experimentado con la actuación una vez, y fue cuando interpreté a la Malvada Bruja del Este en una producción infantil local de El Mago de Oz cuando tenía nueve años. Ya sabes, ¿la que muere tan pronto aparece? Creo que el personaje generalmente son un par de calcetas rellenas, pero como había estado pagando dos libras a la semana para ser parte del club tenían que hacer algo conmigo. mamá y Papá dijeron que nunca habían visto un personaje siendo interpretado con tanto entusiasmo, que en su momento tomé como un cumplido.

Billy sonríe mientras jalo una silla, me siento y me le uno. ‘Gracias. ¿Estás segura de que no te distraigo de tu trabajo?’

‘Tristemente, no,’ sonrío. ‘Nuestros clientes regulares no empezarán a llegar hasta dentro de media hora. Ahora, ¿desde dónde empezamos?’

Con una gran sonrisa, dice, ‘Empecemos desde el principio de la página, desde “Vamos, Darcy”. ¿Conoces el libro?’

‘Si… es uno de mis favoritos,’ admito.

‘Ahh, así que sabes qué está pasando.’

‘Sip. Ok… aquí vamos. “Vamos, Darcy,”’ hago una voz profunda y masculina estilos el señor Bingley cuando empiezo, haciendo que Billy se ría. ‘¡Oye, no puedes reírte de mí!’ digo, pretendiendo estar ofendida por su risa.

‘¡Lo siento!’

Sigo haciendo la voz tonta, pero con menos gusto que antes, mientras continúo, ‘“Vamos Darcy, quiero que bailes como los demás. Me molesta verte ahí solo, en esa actitud estúpida, mientras los otros se divierten.’

‘“No lo haré,”’ empieza Billy. ‘“Sabes lo mucho que lo detesto, a no ser que conozca particularmente a mi pareja. En una… ¿fiesta?”’ Su rostro se contrae mientras me mira para que lo corrija o confirme.

‘Reunión.’

‘Cierto, lo siento – “En una reunión como ésta, me resultaría insoportable. Tus hermanas están comprometidas, y consideraría un castigo bailar con cualquiera de las otras mujeres.”’

‘“Que hay aquí”… hay un “que hay aquí” al final de esa oración.’

‘Ah… “y consideraría un castigo bailar con cualquiera de las otras mujeres que hay aquí.”’

‘“¡Por nada del mundo me mostraría tan desdeñoso como tú! Te aseguro que jamás he encontrado muchachas tan simpáticas como las de esta noche, y debes admitir que algunas son extraordinariamente hermosas.”’

‘“Estás bailando con la única muchacha bonita del salón”’ Algo en el modo en que dijo lentamente esa oración, mientras sus ojos penetran los míos con tal sentimiento, me toma por sorpresa y me deja sin aliento, haciendo que momentáneamente se me olvide lo que estoy haciendo.

‘Errr… lo siento, me perdí,’ digo, nerviosa, mientras mis ojos revisan toda la página. ‘Oh, sí. “Si, es la criatura más bella que he visto jamás. Pero ahí, justamente detrás de ti, está sentada una de sus hermanas que es muy bonita, y aun me atrevo a añadir que es muy agradable2…”’

Repasamos la escena un par de veces, y rápidamente repasamos otras dos, antes de que los clientes empiecen allegar a la tienda y Molly empiece a verse sobrecargada de trabajo, lo que significa que tenemos que detenernos. Para ser honesta, estoy contenta de alejarme porque cada vez me siento más confundida, mientras que Billy parece sentirse cada vez más confiado con sus diálogos y sorprendiéndome – causando más pausas incómodas.

Cerca de las nueve de la mañana, Billy se acerca a mí con una fantástica sonrisa, listo para irse.

‘Gracias por eso.’

‘Oh, no fue nada,’ digo, encogiendo los hombros.

‘En serio, en verdad me ayudaste.’

‘No te preocupes.’

‘Aunque puede que te hayas buscando un pequeño problema,’ dice alzando sus cejas mostrando preocupación en su rostro.

‘¿En serio? ¿Qué problema?’ pregunto, intrigada.

‘Bueno, has probado ser muy útil, ¡así que tendré que seguir viniendo y molestarte para que me ayudes más! Nunca te vas a deshacer de mí. Honestamente, te estaré siguiendo a todos lados tratando de hacerte pasar cada minuto conmigo y mi guión.’

‘Oh…’ Estoy sin palabras, insegura de cómo responder.

‘Adios, Sophie,’ se ríe Billy, mientras sale de la tienda, me le quedo viendo con las mejillas color rojo brillante – ¡de nuevo!



No vuelvo a ver a Billy por un par de días y es una tortura. Aunque mi mente se marea por el simple recuerdo de su sonrisa, no puedo evitar que la duda empiece a filtrarse en su ausencia. Por supuesto, si estuviera siendo racional probablemente asumiría que está ocupado en el set y no ha tenido tiempo de venir. Pero no soy racional y me siento más y más ansiosa conforme pasa el tiempo. ¿Me las arreglé para alejarlo? Si así fue, ¿qué hice mal?

Estoy rodeada por mezcla de pasteles y docenas de latas, para una orden para una fiesta de dieciséis años, cuando Billy finalmente entra por la puerta de la tienda. Inmediatamente, el miedo que se ha estado acumulando se derrite. Mi estómago empieza a dar volteretas y una gran ola de emoción hace que una gran sonrisa aparezca en mi rostro. Está aquí. Ha regresado.

Decido saludarlo rápido mientras Molly lo atiende… ¡No puedo resistirme!

‘¡Hola! ¿Cómo están las cosas en el set?’ pregunto, acercándome a él con un tazón de cristal en mis manos, mezclando azúcar, mantequilla y huevos.

‘¡Genial! Bueno, de hecho, ha sido un poco pesado, por lo que no había podido venir.’

‘Ya veo – pensamos que quizá Jude Law te habría reemplazado,’ bromeo.

‘¿Cómo, por un actor de verdad? No tienes tanta suerte,’ dice con una sonrisa.

‘¡Qué mal! Me alegro de verte de nuevo,’ sonrío, regresando a mi trabajo.

Mientras continúo batiendo veo a Billy, quien parece una agitando con su guión, una vez más. Noto cómo suspira dramáticamente a la página frente a él, las arrugas en su frente parecen más profundas que nunca. Siento que está esperando a que me acerque a ofrecerle mi ayuda de nuevo. Me encantaría hacerlo, pero hoy no tengo tiempo.

Después de meter al horno la última tanda de pasteles, levanto la vista y veo a Billy con la cara roja caminando hacia mí.

‘Sophie, sé que no te conozco mucho. Pero quería decir que en verdad he disfrutado pasar tiempo contigo en la última semana y me gustaría mucho que vinieras a cenar conmigo esta noche… en una cita. Para agradecerte.’

Sorpresa es la única explicación que puedo dar por la risa que sale de mi boca. Mi mano rápidamente trata de cubrirla, pero es demasiado tarde, él la ha escuchado. Billy registra la risa, voltea a ver a Molly, la señora Brown, la señora Sleep y otros clientes en la tienda (quienes lo están viendo con la boca abierta), y se da la vuelta y se apresura a salir por la puerta, tirando un estante de cartas por la prisa.

Inmediatamente me siento horrorizada por mi reacción así que me quito el delantal y corro detrás de él.

‘¡Billy! ¡Billy! ¡Espera!’ Grito mientras la distancia entre nosotros se reduce. ‘Lamento mucho haberme reído – pero era la última cosa que esperaba que dijeras.’

‘¿En serio?’ Se da la vuelta para verme de frente y veo que parece un pequeño niño herido – lastimado y humillado.

‘¡Sí! Lo creas o no, no muy seguido los chicos se acercan bailando al mostrador para invitarme a salir.’

‘¿No lo hacen?’

‘Extrañamente, no. Es un extraño acontecimiento tener hombres ahí.’

Bajo la mirada al suelo, sin saber muy bien qué decir ahora que he evitado que siga huyendo.

‘No bailé. Más bien paseé,’ dice en silencio con una sonrisa, moviendo su pie en el pavimento. ‘Así que, ¿quieres cenar esta noche?’

‘De hecho no puedo –’

‘De acuerdo, mira, no te preocupes,’ me interrumpe, dándose la vuelta para irse, su humor cambiando de inmediato.

‘¡Oye! ¿Podrías dejar de ser tan malditamente dramático?’ Grito, haciendo que se detenga y se dé la vuelta para verme de nuevo, su rostro lleno de sorpresa por mi repentino comportamiento. Respiro profundamente un par de veces para tranquilizarme antes de seguir. ‘Lo que estaba diciendo es que no puedo hoy porque ya tengo planes con mi mamá.’

‘¡Oh!’

‘Si, pero si me invitaras cualquier otro día, uno en el que esté libre, entonces… podría aceptar.’

‘Ya veo,’ dice, sus ojos parpadeando con emoción. ‘¿Cuándo es tu día libre?’

‘Domingo,’

‘¿Y tienes planes para este Domingo?’

‘No por el momento.’

‘Perfecto,’ sonríe.

Regreso a la tienda con una gran sonrisa en mi rostro, pretendiendo ignorar el hecho de que Molly y todos los clientes regulares han tenido sus rostros pegados al vidrio de la ventana los últimos minutos, tratando de descifrar lo que pasaba. La tienda está en silencio y todos me miran, esperando que les cuente todo.

‘¡Vamos, dilo! ¿Qué demonios pasó?’ Dice Molly repentinamente, haciendo que toda la habitación rompa en risas.

‘Bueno, queridas damas, ¡parece que fui y me conseguí una cita!’

Las señoras gritan de emoción, Molly se apresura a sentarme y trae una gran jarra de té y un pastel de zanahoria. La siguiente hora pasa con todas nosotras sentadas, picando el pastel y sorbiendo té, mientras mi audiencia corea ‘ooh’ y ‘aah’ mientras les cuento todos los detalles de nuestro romance hasta ahora.



La casa sigue a oscuras cuando regreso después del trabajo, así que me sorprende encontrar a mamá acurrucada en el sofá de la sala con los ojos cerrados. Encendiendo la lámpara a su lado noto el pañuelo húmedo en su mano, Sus ojos se abren lentamente y me ve. La confusión le llena el rostro, y luego decepción de que la he encontrado así de nuevo.

‘Hola, amor… Lo siento, debí haberme quedado dormido,’ explica, mientras desliza su mano por su cabello para asegurarse de que esté arreglado.

‘No te preocupes mamá.’

‘Pero ni siquiera he empezado a hacer la cena,’ dice, empezando a asustarse.

‘¡mamá! Está bien. Nos prepararé algo. ¿O podemos pedir a domicilio, si quieres?’ digo, tratando de relajarla.

‘Esa es una buena idea. ¡Ambas tendremos la noche libre!’

‘Exacto. ¿Comida china?’ Pregunto.

‘Genial.’

Alcanzo el teléfono para pedir nuestra orden usual de pollo agridulce, arroz frito con huevo y carne con chile.

‘¿Cómo estuvo tu día?’ Pregunta mamá una vez que he ordenado la comida y nos preparé una taza de té para cada una, que decimos beber mientras nos recostamos juntas en la sala en nuestro viejo sofá turquesa.

‘Bien.’ Asiento.

‘¿Sucedió algo interesante?’ pregunta con una sonrisa en su rostro mientras me da un pequeño codazo.

‘¡Ya lo sabes!’ me quejo con sorpresa.

‘Oh, Soph, ¿en verdad esperabas que noticias así no se regaran por aquí?’

‘Cierto, pero hubiera sido lindo que te lo contara yo. ¿Quién te lo dijo?’

‘La señora Brown.’

‘¡Eso sí es una sorpresa!’

‘Y la señora Williams, que se encontró a la señora Sleep… y luego June Hearne que recién había hablado por teléfono con Molly.’

‘Es verdad que las noticias se esparcen como fuego,’ digo, mientras las dos nos reímos por lo absurdo del asunto.

‘¿Sabes? Conocí a tu papá cuando estaba en el trabajo.’

Por un momento me quedo en silencio, mamá nunca menciona a papá. Jamás. Me aclaro la garganta con un sorbo de té antes de poder responder.

‘¿De verdad?’

‘Si… Estaba trabajando en una tienda de revistas en aquel entonces. Lo primero que hizo en la mañana vino a comprar un periódico, media hora después vino a comprar una barra de chocolate, cinco minutos después una lata de Coca, y luego cigarros.’

‘No sabía que papá solía fumar,’ digo, sorprendida por este pequeño pedazo de nueva información.

‘No lo hacía. Resulta que cada que venía trataba de reunir coraje para invitarme a salir. Estaba a punto de preguntármelo cuando se acobardó y vio los cigarros detrás de mí, así que los pidió. Fue después de eso, cuando regresó por goma de mascar, que finalmente me invitó a salir.’

‘¿Qué te dijo?’

‘Oh, no puedo recordarlo exactamente…’ admite tristemente. ‘Él y su grupo de amigos planeaban ir al cine ese fin de semana, así que me pregunto si querría acompañarlos.’

‘¿Y lo hiciste?’

‘¿Un chico así de atractivo invitándome a salir en una cita? Claro que lo hice.’

Antes de que pueda revelar algo más suena el timbre, haciéndonos saber que la cena había llegado. El momento de compartir ha terminado mientras las dos nos estiramos por nuestras bolsas y discutimos a quién le toca pagar.



Ya he admitido que no tengo mucha experiencia en lo que involucra a hombres y sólo he tenido un par de citas, pero quizá es tiempo de revelar mi historia en citas. Mi primera cita llegó cuando tenía 19 años y fue con James, el nieto de la señora Sleep; un chico rubio y bajito, que caminaba con un mini-rinoceronte con su amplio paso y cuerpo fornido. James me llevó al cine a ver Piratas del Caribe: El Cofre de la Muerte, y pasó toda la película arrojando palomitas a las personas frente a nosotros, riéndose de lo gracioso que creía que era. Me las arreglé para ignorarlo y ver la película, que en verdad disfruté. Aunque al final de esa noche, cuando torpemente lamió sus labios y se inclinó hacia mí, no pude entrar a casa lo suficientemente rápido. Esa imagen en mi cabeza fue suficiente para hacerme temblar por días. La señora Sleep aún pregunta (después de todos estos años) cuándo vamos a tener una segunda cita – no me sorprende escuchar que james sigue soltero.

La siguiente cita, que llegó un par de años después, fue arreglada por la señora Wallis y fue con el asistente de laboratorio Russel, su nieto, que tenía una altura normal, un lindo rostro y cabello negro. Decidió llevarme a un restaurante local a cenar, lo que fue una mala idea – parecía que no teníamos nada de qué hablar. Fue un desastre lleno de silencios incómodos, nos sentamos viendo la mesa y comiendo en silencio. Podría ser que Russel era callado por naturaleza, pero tuve la sensación de que simplemente la señora Willis lo había obligado a invitarme a salir y no le interesaba. Me llevó a casa después de comer, sin intentar besarme. Gracias al cielo. La señora Wallis me sigue contado santo y seña de la vida de Russel, y creo que ahora está comprometido con una asistente de laboratorio. Bien por él.

Después de esas dos experiencias de citas no estaba muy animada en ir a ninguna otra – especialmente so eran arregladas por las abuelas de los chicos. Como fuere, un día estaba caminando por la colina en una entrega, malabareando con cajas de pasteles que amenazaban con caerse, y Shane vino al rescate. Amablemente tomó mi carga y me acompañó a mi destino, que estaba a unos cuantos minutos. Como agradecimiento accedí a tomar café con él después de la entrega. Quizá fue porque nadie lo había arreglado y nunca se mencionó la palabra ‘cita’, lo que hizo que me sintiera relajada con él – o quizá lo acepté porque era muy dulce conmigo y hablaba suavemente – su rostro era redondo y me daba confianza. Conforme pasaron los meses nos empezamos a ver regularmente.

En retrospectiva lo veía más como un amigo que otra cosa – era la primera persona de mi edad con la que disfrutaba pasar el tiempo en años. Fue ese cariño por él lo que me llevó a no quejarme cuando empezó a llamarme su novia, o cuando me besó… o cuando puso su mano bajo mi blusa para desabrochar mi sostén y acariciarme el pecho… o cuando, en la noche, me llevó al parque muchas veces, donde me guio bajo uno de los grandes sauces y tuvimos relaciones en la oscuridad. No, no me opuse a nada de eso. Fue cuando empezó a decir que me amaba que fue demasiado. Él era el segundo hombre que había dicho que me amaba. Un hecho con el que no podía lidiar en aquel tiempo. Molly y mi mamá pensaron que estaba loca cuando de repente terminé las cosas con Shane sin alguna razón. Él estaba devastado pero lo superó rápidamente. Pocos meses después estaba comprometido y ahora está casado, tiene gemelos y se mudó de Rosefont Hill. Incluso ahora deseo haber sido más valiente con mis sentimientos.

Eso significa que, como cualquier otra chica soltera, mi vida amorosa ha sido un fracaso en muchos aspectos. Malas citas seguidas por una relación que falló porque el pobre chico me amaba difícilmente pueden ser clasificadas como una victoria. Así que aunque estoy feliz con los eventos recientes, cuando me meto a la cama más tarde, la realidad de la situación empieza a asentarse. Estoy a punto de salir en una cita con alguien especial, alguien que creo que en verdad me gusta, y no quiero arruinarlo como he hecho en el pasado.

Prediciendo otra noche de insomnio, decido tomar mi laptop e investigar un poco antes de la cita. Estoy segura de que esto me preparará para pasar el tiempo en compañía de Billy, ¿y qué daño puede hacer? Mientras escribo su nombre en Google, fabulosas fotos de el en la alfombra roja y revistas aparecen. Su contagiosa sonrisa y ojos brillantes me marean mientras las mariposas bailan en mi estómago. Dejo escapar una risa porque me siento sonreírle a su imagen en la pantalla como una idiota (definitivamente tiene un parecido al “Efecto Jude Law”).

Mis ojos vagan por la página mientras encuentro una lista de todas las películas en las que ha actuado en imdb.com. ¡Es inmensa! Honestamente, con razón Molly lo reconoció el primer día que lo vimos. De hecho, me sorprende que no lo haya reconocido yo ya que he visto algunos de esas películas – aunque sean de cuando recién empezaba su carrera y tenía papeles pequeños.

Sigo revisando los resultados de Google y encuentro un enlace a su página en Wikipedia, que reviso sin dudar.



Billy Buskin
William Andrew Buskin es un actor y modelo británico. Nacido en Surrey, Billy empezó su carrera de actuación con una pequeña parte en Eastenders y más tarde participó en muchos proyectos como niño actor. A los 19 años, una oportunidad de encontrarse con el productor de Hollywood Alfred Higgins lo llevó a quedarse con el papel principal de la trilogía Halo, basada en el best-selling de Matilda Sutton, interpretando a Sid Quest.


Primeros Años
Buskin nación en Surrey, Inglaterra. Su padre Clive es un plomero. Su madre Julie una asistente de ventas, pero dejó de trabajar cuando tuvo a Billy y sus hermanos. Billy es el hermano de en medio y tiene hermanas gemelas mayores y una hermana y hermano menores.




¡Wow! Una familia grande. Como la sección de su familia y primeros años es poca supongo que debe ser una persona privada en lo que se refiere a su vida hogareña, lo que es admirable ya que no muchas celebridades son así. Sigo revisando la página, leyendo detalles de su carrera desde Halo.

Dejo de revisar cuando llego a una sección llamada ‘Vida Personal’. Me detengo antes de leer; aunque sé que debería terminar ahí, cerrar la laptop, y nunca volver a ver esa página. Ahí está. La historia de citas de Billy Buskin. Estoy muy intrigada para desviar la mirada. Respiro profundo un par de veces antes de leer.



Vida Personal
Mientras trabajaba en Halo, Billy empezó una relación de 3 meses con la modelo brasileña Ariane Salvador, a quien conoció en los MTV Movie Awards. La relación terminó abruptamente cuando ella lo dejó por el actor veterano Hugo Miles, de 47 años, aunque después se arrepintió de sus acciones, diciendo en una entrevista, ‘Billy es el chico con el que debí haberme casado, pero era joven y tonta.’ A pesar de estar devastado por la ruptura, Billy encontró alivio rápidamente en su coestrella de Halo, Heidi Black, y se volvieron una pareja dentro y fuera de la pantalla. Una vez que las grabaciones de la trilogía terminaron la relación tuvo problemas, con continuos reportes de la pareja peleando, separándose y regresando. Decidieron terminar definitivamente pero se ha reportado que siguen siendo amigos.

Aunque Billy no ha tenido una ‘novia’ oficial en los últimos años se le ha relacionado con numerosas actrices y modelos incluyendo Sarah Atkins, Ruth Yates, Makaela Truce y Betty Sugar, por nombrar algunas.

Sus citas han captado la atención de muchos periódicos – especialmente el Daily Dawn, que lo ha coronado como el Mujeriego del Años por los últimos 4 años.




No es necesario decir que no puedo evitar hacer click en los nombres y hacer que las fotos de hermosas mujeres aparezcan en mi pantalla. Ariane Salvador tiene el cuerpo de una diosa, Heidi Black es una hermosa rubia con un curvilíneo cuerpo, Sarah Atkins tiene la piel más perfecta que jamás he visto…

El número de chicas con las que ha salido, ha tenido citas, o simplemente se le han relacionado es extensa y parece que cada mujer guapa y deseable en el medio está en esa lista. Obviamente, todo podría ser una mentira, solo especulaciones y chismes sin verdad alguna. Pero me muestra una cosa. Estas son mujeres que han llenado la vida de Billy Buskin y lo han rodeado diariamente. Son hermosas, glamorosas y fascinantes. ¿Qué podría ofrecerle yo que ellas no puedan ofrecerle? Después de deprimirme al hacer click en más imágenes de estas hermosas mujeres, eventualmente cierro la laptop y miro el techo por el resto de la noche, sin poder dormir ni un poco. La emoción de hace un rato ha desaparecido y dejó espacio para la ansiedad y el miedo.

Al siguiente día son completamente inútil en el trabajo. Quemo 3 pasteles y tiro dos platos antes de que Molly me lleve a un lado.

‘Niña querida, ¿cuál es el problema?’ pregunta suavemente.

‘¿A qué te refieres?’ digo, mientras lucho para evitar llorar.

‘Oh, Soph. No has sido tú misma en todo el día. No sueles ser torpe o descuidada.’

‘Lo sé, es sólo que…’

‘¿Estás preocupada por tu cita?’

‘¡Oh, Mol!’ sollozo. ‘Sólo soy normal. ¡Soy la vieja aburrida de mí!’

‘Oh, cariño,’ me arrulla, mientras me abraza fuertemente. ‘No seas así.’ Deja salir una pequeña risa. ‘¿Has pensado que quizá eso es lo que le gusta de ti? ¿Eh? Quizá aburrida es lo que llamó su atención y lo atrajo. Porque – acéptalo, cariño – ha estado hipnotizado desde el momento en que te vio.’

‘¡Pero sólo soy yo! ¿De qué hablaré con él? ¿Qué podemos tener en común?’

‘Cariño, hay más en él que sólo ser el Adonis de Hollywood o lo que sea… es un ser humano real, ¿sabes? Y por primera vez, ¡deberías dejar de pensar mal de ti! Puede que tenga todos esos fans, o lo que sea, pero ellos no lo conocen de verdad – sólo tienen esta versión de fantasía de él en sus cabezas. Mientras que tú eres adorada por cada persona que te conoce y eso vale mucho más.’ Molly deja de abrazarme y me obliga a mirarla a los ojos. ‘¿Sabes qué más, señorita? Él tiene demasiada suerte de salir contigo – debería estar agradeciendo a sus estrellas de la suerte. Porque eres la chica más especial en el mundo, y nunca había estado tan orgullosa de conocer a alguien.’

No es necesario decir que sollozo más fuerte.







1 En inglés, ‘big head’ (gran cabeza) se usa para referirse a personas arrogantes. Se pierde el sentido al traducir.

2 Austen, Jane. (1999) Orgullo y Prejuicio. Barcelona: Millenium. (pp.19)

3 pensamientos en “4

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